Para tener en cuenta

Lunes, 18 Agosto   

Luego de efectuar el disparo el animal que fue alcanzando por este mismo generalmente acusa el impacto de dos maneras, la primera que es muy difícil de detectar a corta distancia es el viejo y conocido bolsazo, la otra es que durante una fracción muy corta de tiempo queda como congelado y luego arremete a la carrera hacia el monte pero con una característica muy especial y es que si esta con un grupo de animales siempre el herido se va para un lado y el resto hacia otro, esto pasa generalmente con todos los animales, pero en un 100% con los jabalíes.

Si es de día no es tan problemático como de noche ya que de día uno lo puede seguir visualmente al animal herido o seguir sus rastros ya sean los de sus huellas o los que deja de sangre pero de noche la cosa se complica un poco.

En principio después de efectuar el disparo no hay que mover un pelo y tenemos que agudizar todos nuestros sentidos al máximo, lo primero es mirar hacia donde se fue el animal herido y en que condiciones se fue si fue derecho y zigzagueando y si cuando entro al monte entro sigilosamente o rompiendo todo lo que encontró a su paso, si esto sucede es muy probable que lo encontremos muy cerca ya que este en indicio de una herida grave y también es importante tratar de escuchar si el animal luego de entrar al monte respira con dificultad o no.

Otra cosa importante es no arremeter enseguida al monte, lo conveniente es esperar uno diez o quince minutos y luego ir a ver ya que si el animal se echó y nosotros entramos enseguida lo espantamos en cambio si lo dejamos enfriar no se levanta más.

Amigos cuanto más calma tengamos mejores van a ser nuestros beneficios, la cacería es el arte de la paciencia y la calma.