El Perro para la Caza Bronx NY

Viernes, 3 Octubre   

Para los amantes del perro de muestra no hay imagen más bella que ver a dos o más perros cazando en perfecta armonía. Esto supone que la búsqueda ha de ser independiente, pero que en el momento en que uno de ellos descubra caza y la muestre los demás lo respeten patroneando, es decir, mostrando la muestra.

Es todo un espectáculo contemplar a varios perros inmóviles tras la pieza de caza, y ese respeto hacia el perro que ha conseguido parar la caza nos va permitir disfrutar aún más si cabe de nuestras salidas al campo.

Dentro del gremio de los cazadores con perro de muestra hay quien gusta de cazar en solitario con un solo perro y quien prefiere salir al monte con dos o más perros. Otros cazan en compañía de algún cazador más y sus respectivos perros, por lo que a la hora de cazar nos vamos a encontrar con varios perros que habrán de respetarse entre ellos a la hora de la muestra y el cobro, porque, de lo contrario, perderemos casi todas nuestras opciones de abatir alguna pieza.

No hay que pensar que por llevar más perros al monte vamos a cazar más piezas: varios perros cazando por el monte si no se respetan el trabajo entre ellos van a espantar más caza que a dar. Vayamos solos o con más compañeros, pocas veces nuestro perro se encontrará solo cazando, por lo que es imprescindible un entendimiento entre los que participan en la cacería, una sintonía en la acción de caza que incluye no intervenir sobre la muestra de cualquier otro can, debiéndola respetar todos los perros de muestra. Ha de aceptar, controlando su instinto de presa y su competitividad, posicionarse en un segundo plano y frenarse ante el perro que paró primero la pieza.

Un perro de muestra que no patronea, desbarata el trabajo de todo el equipo, cazadores y perros, que acabarán sintiendo una gran frustración por la imposibilidad de terminar los lances, viendo como la caza sale fuera del alcance de la escopeta. Entre los perros que componen el equipo comenzará una rivalidad muy grande, que hará que hasta el perro con más aguante en la muestra acabe entrando a la caza antes de tiempo, provocando que, nada más que uno muestre, otro venga y saque la caza fuera de tiro.

Dentro de las distintas razas de perros de muestra nos encontraremos todo tipo de individuos, desde que el que patronea instintiva y naturalmente, que ya desde joven muestra un patrón espontáneo y natural, hasta el perro que rápidamente aprende a servirse por su cuenta de la muestra de otro perro, abalanzándose sobre la pieza sin respetarle, propiciando la huida prematura de la caza con el consiguiente cabreo de su dueño.

Sucede que los perros menos independientes, más inseguros y que suelen talonar o seguir a otros perros en la búsqueda tienen mayor tendencia a patronear, lo mismo que a la hora del cobro, en el que permiten sumisamente que otro perro, más dominante, recupere la pieza. También los ejemplares que realizan demasiadas muestras en blanco tienen más tendencia a patronear. De nada nos van a servir estos ejemplares que sólo van detrás de los demás, sin iniciativa, respeten o no el trabajo de los demás, patroneen o no, nunca llegaran a ser unos buenos auxiliares de caza.

Pero en el caso de que el perro demuestre cualidades, tenga iniciativa, pasión, buen cobro, muestra, etcétera, vamos que vemos en él un perfecto auxiliar, pero que tiene el inconveniente de que no respeta la muestra de otro perro, le ciega la pasión y pasa por delante del perro en muestra levantando la caza fuera del alcance de nuestros perdigones. ¿Cómo conseguiremos meterle dentro de su cabeza que debe pararse y respetar la muestra de su compañero?